Comenzamos este 2026 agradeciendo, una vez más, vuestra lealtad y compañía en este viaje de reflexión, estudio y fraternidad. Cada enero es un renacer, una piedra más en la construcción colectiva de nuestro templo interior y de esta publicación, que solo tiene sentido porque vosotros seguís ahí, compartiendo inquietudes y sueños.