En estos días en que la noche alcanza su reinado más largo y el sol parece detener su marcha, celebramos el antiguo misterio del solsticio de invierno en el hemisferio norte. La oscuridad se expande, sí, pero sólo para recordarnos que la luz siempre vuelve a nacer. Así ha sido desde que el ser humano alzó la vista al cielo y comprendió que todo principio se gesta en el silencio y en la sombra.